martes, 1 de junio de 2010

Para conocer más!

Hoy les dejamos un video del reconocido Doctor en Filosofía de la educación Nicholas Burbules. Para escuchar y deleitarse!!

AUTOCORRECCION

Hoy la lapicera roja de corrección modifica su rumbo y se vuelve hacia su propietario. Hoy se torna una utopía imaginar que los alumnos de esta nueva generación devoren atentamente el monólogo de un profesor acartonado en el escenario de una clase magistral. La disertación no basta y se reivindica el ancestral dicho de que una imagen vale más que mil palabras.
Para ellos, las Tics son parte inherente de su cotidianeidad. Están tan acostumbramos a estas herramientas, que se convierten en invisibles y se incorporan al orden natural de las cosas. Un rasgo principal es su tecnofilia. Es decir, experimentan seducción por todo lo relacionado con las nuevas tecnologías. Realizan un uso activo de las mismas para satisfacer sus necesidades de entretenimiento, diversión, comunicación, información y formación.

Nativos digitales

Son los protagonistas de esta obra. Son los que colman los pupitres en las aulas de hoy. Sin duda, su temprano contacto con estos objetos los ha teñido de una serie de particularidades en relación a otros grupos etáreos. Tal ha sido el efecto, que se pueden describir una serie de competencias cognitivas que los caracterizan:
  • absorben rápidamente la información multimedia de imágenes y vídeos igual o mejor que si fuera texto. Alto nivel de decodificación visual.
  • consumen datos simultáneamente de múltiples fuentes
  • esperan respuestas instantáneas
  • están comunicados permanentemente
  • crean sus propios contenidos

Seguramente un adulto podría resultar desconcertado y quedar fascinado al observar cómo los nativos son capaces de hacer varias cosas a la vez: son multitarea. Emprenden disímiles canales de comunicación paralelos y optan por los esquemas gráficos a los textuales. Además, poseen una manera singular de leer la información. Ésta combina asociaciones, interacción y participación, promovida por la estructura hipertextual del medio.
Son obsesivos por la inmediatez, tanto en sus acciones como en la toma de decisiones. Además, funcionan mejor trabajando en red y siempre valoran los juegos por sobre el trabajo serio. Por último, este sujeto virtual abandona el ropaje de la pasividad para emprender
procesos de construcción social, participativo y cooperativo del conocimiento.

Game over

Es entonces aquí donde podemos conjeturar generosamente que estos estudiantes pueden llegar a atender a ese lúcido docente que imparte su exposición a modo de busto parlante, con gran voluntad, no más de diez minutos.
Esto se debe, en parte, a que por su capacidad multitarea, buscan pasar el menor tiempo en una sola labor y abrir el mayor número de frentes posibles. Esta condición acarrea consecuencias polémicas. Provoca pérdidas de productividad, disminución en la capacidad de concentración y períodos de atención muy cortos con una inclinación por mutar rápidamente de un tema a otro. Al mismo tiempo, consideran la información de una manera más somera y superficial.
Cualquier mente atenta podría inferir la caducidad de los sistemas educativos tradicionales. La docencia y los procesos de aprendizaje deben adaptarse a las cualidades intrínsecas de estos nuevos aprendices. Simultáneamente, deben potenciar, y dar rienda suelta a las capacidades que desarrolla cada uno de los educandos. A estas cualidades Gardner las llamó inteligencias multiples. La lapicera roja hoy evaluará la capacidad de comprensión y cambio de los educadores en función de esta apremiante exigencia. Para ello deberán sortear numerosos obstáculos y lograr descubrir los atajos más oportunos.


Propuestas

Desde ningún punto de vista las propuestas significan una incorporación arbitraria y sin fundamentos de las nuevas tecnologías en las aulas y actividades escolares. Éste suele ser un equívoco frecuente.
Los expertos en estos tópicos exponen distintas soluciones para optimizar los procesos de enseñanza-aprendizaje de los nativos digitales, cuyos aportes se complementan entre sí y permiten vislumbrar una propuesta general superadora.

1- Desde la óptica de García y Portillo el profesor está obligado a modificar su rol en el proceso de aprendizaje. Se debe erigir como el organizador de la interacción entre los alumnos y los objetos de conocimiento, en el impulsor de interrogantes, estimulando a los alumnos en la iniciativa y en el aprendizaje activo, con creación, comunicación y participación. Esta es, en definitiva, la modalidad en que construye el conocimiento el nuevo sujeto virtual.
Igualmente, guiará los procesos de búsqueda, análisis, selección, interpretación, síntesis y difusión de la información. Es posible advertir cambios en las relaciones convencionales en los entornos educativos, entre estudiantes y, entre estudiantes y profesores. En síntesis, el profesor es un mediador que favorece el aprendizaje colaborativo, descentralizado y plural.
Inclusive estos autores van más allá y se animan a presentar un modelo completo e-learnind adaptado para nativo digital. Se plantea un modelo típico de construcción cooperativa del conocimiento con una serie de pasos determinados que conforman el proceso formativo.
2- Al unísono Burbules y Callister junto con Adriana Gewerc plantean una serie cuestiones medulares. Internet presenta tanto ventajas como inconvenientes. La posibilidad de contar con información de millones de procedencias y con innumerables puntos de vista es concomitantemente un aspecto positivo y negativo. El mero caudal y cantidad de voces crea una especie de efecto nivelador; todo parece surgir del mismo lugar y, a primera vista, nada parece mucho más confiable que el resto. Así la superabundancia de información puede convertirse en una desventaja del medio.
Por lo tanto, la capacidad para estimar el valor y la credibilidad del material hallado en Internet es una habilidad esencial si pretendemos beneficiarnos con la información a nuestro alcance. Aquí entran en juego dos conceptos claves: el usuario crítico y el hiperlector. La docencia debe trabajar para que el simple lector adquiera las competencias de tales tipos de usuarios.

3- Algunos peritos como Nora Aznar y Manuel Area plantean disímiles estrategias didácticas para lograr un usuario competente en Internet, que no bucea sólo para encontrar información que copia y pega sino que construye activamente conocimiento. Entre ellas se destacan las websquest, la caza del tesoro, los glogs y videojuegos.

4- Edith Litwin en su narración figurativa sobre el camino del conocimiento está convencida de que las tecnologías son posibilitadoras de encuentros y pueden permitirnos recorrer juntos tramos de ese trayecto.
Desde las perspectivas comunicacionales, las nuevas tecnologías permiten que nos ayudemos unos con otros, promueven el reconocimiento de las ópticas diferentes, las dificultades o las soluciones a las que otros arriban. Por ejemplo, compartir proyectos aún cuando estemos ubicados en latitudes diferentes puede resultar sumamente provechoso.
Como propuesta práctica menciona que los estudiantes tengan compañeros de clases de otros sitios en ese espacio común de interacción. En su interior los estudiantes pueden preguntar y preguntarse y emprender una búsqueda de respuestas conjuntas. Principalmente reconociendo y trabajando con el otro.
Establece la instructora: “necesitamos desde las aulas enseñar a caminar con el otro, distinto a nosotros, ponernos en su lugar, aprender a apurar el paso y a detenernos. La potencia que tienen las tecnologías para favorecer los encuentros se inscribe en una perspectiva moral y se instala como posibilitadora de buenas resoluciones”.


La actividad es desafiante, nunca imposible. La tinta roja proyectará los resultados. Esta vez son ellos los evaluados. No corregirá su trabajo ni el Ministerio, ni sus colegas, ni las autoridades de la institución. Serán las miradas atentas, la escucha activa, el respeto y la motivación para resolución de las tareas propuestas las que denotarán una calificación alta. Por el contrario, traslucirá la desaprobación del examen, el paisaje de alumnos dormitando a la espera de que culmine esa conferencia anticuada e infructífera que nada tiene que ver con su apasionante vida interactiva y digital.

Con ojo clínico


Crear una mayor capacidad de crítica en los usuarios es una importante meta educativa. Serán caminantes que transitan por la web con sus sentidos despiertos, poniendo en tela de juicio la fiabilidad de la información hallada.
Debajo de la permanente catarata informativa que representa la red de redes es imprescindible agudizar el juicio crítico. Dados el volumen y variedad de información y fuentes a las que puede accederse online, éste sujeto cuestiona el grado de veracidad, precisión o seriedad de los contenidos.
Los usuarios críticos se bañan de escepticismo general como principio rector de su navegación. Éstos valoran la credibilidad a partir de múltiples técnicas. Entre ellas, se centran en verificar los datos con variadas fuentes, evalúan su calidad, la coherencia de la argumentación y los alcances de la retórica persuasiva.
Pero su análisis es aún más ambicioso. Meditan sobre cuál sería el beneficio que obtendría determinada persona, grupo o institución al divulgar cierto material. Cuestionan los énfasis y omisiones de contenido, la manera de organizarlo, y exponerlo y otros aspectos que pudieran obedecer a intereses particulares. Inclusive, ponderan los efectos potencialmente positivos y negativos que pueden llegar a fecundar.
Cuando la información publicada en Internet carece de contexto, los usuarios críticos encaran la misión de recrearlo. Al cuestionar el contexto de la información, es posible indagar su sentido con mayor profundidad y penetrar en un nivel más elevado de complejidad. Con frecuencia este panorama más amplio revela lo que está oculto o implícito detrás de lo aparente. Está entrenado en preguntarse por los silencios o las ausencias, es decir, qué cosas o personas no están allí.
La lectura crítica es de naturaleza intrínsecamente reflexiva. Esta postura lo conduce a examinar también acerca de su propia perspectiva, sus posibles puntos oscuros o prejuicios.


Hiperlectores

Estos usuarios experimentados son concientes de que los links cambian la interpretación de los elementos que unen. Como consecuencia, los hiperlectores reflexionan sobre tales efectos, que requiere aprender a leer los enlaces en sí mismos y no sólo los elementos que conectan.

El nivel de usuario crítico posiblemente defina el grado de sofisticación que puede esperarse que alcance la mayoría de los navegantes, no obstante, este es en sí mismo un importante objetivo educacional y requiere que los maestros ejerciten nuevas destrezas y modos de enseñanza.
Se podrían prever situaciones en las que la propia tecnología ayudara a los estudiantes a ser más críticos como usuarios. El hipertexto puede utilizarse como herramienta para enseñarles estrategias para la resolución de problemas y obtención de datos.

Colectividades críticas

Además, en ciertos espacios surgen comunidades que realizan juicios compartidos, fomentan la cooperación y la confianza. Los grupos de colaboración que comparten perspectivas críticas tenderán a elevar el nivel global de comprensión. La diversidad de tales grupos es un recurso valioso para aumentar la capacidad crítica de sus enfoques.
Se desprende la misión de los educadores en pos de estimular a que los usuarios tengan una actitud más crítica, de incentivar la clase de habilidades y temperamentos necesarios para emitir juicios críticos y de trabajar a fin de crear tipos de grupos o comunidades en los que tales destrezas se fortalecen y mejoran por obra del ámbito colectivo.


Nativos inteligentes

Howard Gardner define la inteligencia como “la capacidad de resolver problemas o elaborar productos que sean valiosos en una o más culturas”. El autor hace referencia a una multiplicidad de inteligencias que cada uno va desarrollando de acuerdo a sus propias capacidades. Los nativos digitales demuestran un marcado desarrollo en algunas de ellas. En las que más se destacan, son tres: la lógica-matemática, la espacial y la interpersonal. Sin dudas, estas categorías están siendo aplicadas a un grupo de la sociedad, por lo tanto no ahonda en las cuestiones personales.
A groso modo, la primera de las inteligencias mencionadas hace alusión a aquellas personas que resuelven con facilidad problemas lógicos, aritméticos. Se torna evidente que para buscar, analizar y navegar por la web se hace menester seguir los mecanismos de la lógica.
La segunda inteligencia, referida a la espacial, tiene un alto desarrollo en los más jóvenes. Está conectada con la idea de percibir y pensar en tres dimensiones. Es esta capacidad la que facilita la manipulación de imágenes, figuras geométricas y esquemas, entre otros. También ayuda a trabajar graficando la realidad. Estos individuos prefieren siempre por encima de lo textual lo icónico.

Por último, la inteligencia interpersonal, presenta un gran nexo de proximidad con los nativos digitales. Ellos están a favor de la construcción de un conocimiento consensuado y colaborativo; y permanecen dispuestos a compartirlo con todos. En esta característica en particular se pone de manifiesto la habilidad para interactuar con el otro, comprenderlo, y poder responderle adecuadamente cuando sea preciso.

Equívocos

No se trata de invadir las aulas con artefactos tecnológicos ni transformar los colegios en “tecnolandia”. Las nuevas tecnologías al ser empleadas como aliadas para optimizar los procesos de enseñanza-aprendizaje, deben estar acompañadas por instancias de análisis para determinar la conveniencia y pertinencia de su implementación en el desarrollo de determinadas actividades. Dicha etapa de meditación conlleva a preguntarse cómo se las usa, quién las usa y fundamentalmente con qué fines.
Adriana Gewerc alerta justamente sobre el riego de caer en el “encantamiento” de Internet. Subraya que “es tanta la publicidad que tiene hoy en día, que en muchas ocasiones se lo pretende utilizar, aunque esto implique una pérdida de tiempo o signifique un verdadero ruido en el proceso de aprendizaje de los alumnos”.
Cuando el profesor decide que los estudiantes trabajen en la red, debe tener claro si la web es el medio idóneo, por sobre el resto de las opciones disponibles, para realizar el trabajo. Evaluar los pros y los contras que esta elección involucra. En síntesis, lo que se incentiva es la reflexión sobre el uso de la herramienta, analizando lo que implica, las posibilidades que posee, no como un fin en ella misma.
Las Tics correctamente utilizadas se invisten de una ventaja primordial: la modernización e innovación de la práctica docente. Profesores y estudiantes pueden aprovechar la creciente oferta en calidad y cantidad de recursos tecnológicos como material didáctico que enriquecen la práctica docente y faciliten el proceso de enseñanza - aprendizaje. El resultado arrojado serán alumnos motivados, con iniciativa, mayor rendimiento, auxiliados por soportes que favorecen la comprensión y construcción de los conocimientos educativos.
En oposición, señalan García y Portillo, al estar estos alumnos mucho más predispuestos a utilizar las tecnologías en actividades de estudio y aprendizaje, su no incorporación a la escuela puede llegar a generar un sentimiento de insatisfacción respecto a las prácticas escolares, desencadenando una distancia y alejamiento cada vez mayor entre alumnos y profesores.

lunes, 31 de mayo de 2010

¿Cómo se lee en la web 2.0?

Si te digo “amarillo”, ¿qué imagen te aparece en mente? ¿Un pato, el sol, alguna flor de tu jardín?


Asociando se aprende. Haciendo múltiples conexiones y relaciones entre las ideas previas y aquellas que se presentan como nuevas. Siempre ha sido de esta manera. Al leer un libro, uno podía encontrar al término de una palabra un pequeño número, que lo transportaba hasta el pie de página, para toparse con más información al respecto.


En la actualidad representa un tinte novedoso el tipo de asociaciones que se establecen. Ya no sólo son aquellas lineales, sino que se suman las laterales. Se anexan los enlaces y las yuxtaposiciones, dejando atrás la vieja idea de la secuencia lógica: aparece el hipertexto.


Leer un hipertexto requiere de competencias cognitivas bastante desarrolladas. Es dable tener en cuenta, que estas piezas resultan idóneas a la hora de tratar temas complejos. Por lo tanto, resulta de gran eficacia aprender a leerlos. Burbules asevera que “el hipertexto concreta la idea de una lectura interactiva”. El lector de la web 2.0 se caracteriza por su dinamismo y su tendencia a la exploración. Es él mismo el que termina inmiscuyéndose en el propio hipertexto.


Esta herramienta de la red le brinda al usuario la libertad de marcar su propio rumbo. Persiguiendo sus intereses y necesidades, él navega, sin seguir las coordenadas estipuladas por el autor. El lector personaliza el hipertexto, hasta llegar a hacerlo suyo. Contribuye a su transformación de una manera activa. No sólo accede a la información, sino que también la genera. Los límites entre lector y autor comienzan a hacerse difusos. Es oportuno traer a colación que dichas posibilidades se hacen efectivas por el carácter rizomático del hipertexto.


En la otra cara de la moneda, nos encontramos con algunas desventajas que plantea el uso de esta estrategia de eneseñanza-aprendizaje. El hipertexto carga la riesgosa mochila de resultar parcial y distorsionar los hechos. Al emplear vínculos sobre cada término, se corre el peligro de estar desconectándolos, aislando unos elementos de otros. Así, el texto se va fragmentando, dejando nodos inconexos y fuera de contexto.


Otro punto a subrayar, arriba aludido, se relaciona con el hipertexto y su esencia rizomática. Suelen resultar muy fructíferas las asociaciones laterales, sin embargo, al carecer de una jerarquía entre los conceptos, también suele cuestionarse el perfil arbitrario de la elección. Asimismo, sin punto de partida, la excursión por un sistema rizomático podría convertirse en anárquica, y hacer que el usuario se pierda.


Por lo tanto, se pone de relieve en esta instancia el inconveniente que presentan los hipertextos más abiertos y dialógicos. Éstos requieren cierta habilidad en la lectura, muy avanzada en comparación con aquellos que recién se inician en el uso de la web 2.0. Como consecuencia, no es aconsejable su implementación de lleno en el aula, donde se encuentran usuarios más básicos.


Esto se ve acentuado por la marcada brecha digital existente entre quienes tienen acceso a internet, y quienes no. De esta manera se crea una nueva forma de desigualdad educativa. Para incorporar las Tics en el aula, es requisito fundamental tener presente que quienes mejor se desarrollarán son los que conozcan internet, y tengan la oportunidad de utilizarlo asiduamente. No así aquellos rezagados, que no son “amigos” de la red, que no tienen los medios para “conectarse” al mundo.



Obstáculos

En este proceso de acomodación a los nuevos contextos emergen distintas dificultades que obstaculizan de una u otra manera el camino de la transformación.
Por una parte, Garcia y Portillo nos relatan ciertos inconvenientes en los docentes. Actualmente, los profesores son, en el mejor de los casos, inmigrantes digitales que han puesto esmero y dedicación para manejar las nuevas tecnologías. Sin embargo, en múltiples ocasiones intentan enseñar en un lenguaje muchas veces incomprensible para los nativos. Metodologías e idioma que llega a generar cierto rechazo, y pérdida de atención o de interés en los alumnos. Se plantea un escenario donde los nativos digitales intentan ser formados en un modo que no es revelante para ellos.
Asimismo, Edith Litwin explica que se ha emprendido un incorrecto uso de las tecnologías. Desde su punto de vista, en muchas prácticas de la enseñanza se las incluye o se las deja de lado alternativamente, en forma de premio o castigo para los aprendices. O bien se la emplea para el entretenimiento en una propuesta educativa de escaso valor. Esto desnuda que las tecnologías no han sido explotadas por los maestros en sus potencialidades didácticas y sólo han funcionado a modo de recurso asociada al control, la disciplina o el entretenimiento, subestimando su valor para la buena enseñanza.
Litwin también deja entrever en su discurso, expuesto en el marco del Congreso Iberoamericano de Educared, la necesidad de inclusión de las tecnologías con la función de resolver algunos de los problemas del aprender. En primer lugar, los maestros tratan de distinguir el origen, la relevancia y el significado del error. Se trata de tecnologías creadas para solucionar un problema, resolver un obstáculo o combatir el error. Quizás, nos cabe preguntarnos ante los escollos si es posible proveer un entorno tecnológico que resuelva la dificultad y que sea útil para todos.

Atajos

La misma autora, envuelta en una historia metafórica, hace alusión a una serie de atajos. Afirma que “los atajos se adoptan, a veces, en los extensos caminos porque la monotonía del paisaje nos hace pensar que los alumnos frente a la falta de atractivos pueden querer abandonarlo. Dotar, entonces, de un atractivo adicional puede ser el requerimiento que la tecnología satisface”.
Es así como los docentes podrán aprovecharla para hacer más eficiente la enseñanza. Significará una búsqueda de creaciones que instalan eficientemente temas y problemas, generan imágenes potentes en torno a un tema o posibilitan la comprensión de puntos de vista diferentes. Pero lo es más importante es que “el valor de la selección del producto tecnológico estará dado por el valor del atajo que tenga para la resolución práctica de un problema de enseñanza”.

Compartir es el lema

Parece que se ha inscripto con tinta indeleble en la idiosincrasia de los nativos uno de los principios que desde la enseñanza se inculca enérgicamente. Quién no tiene recuerdos de su “señorita” pidiéndole amablemente pero con gesto intimidador que comparta sus útiles escolares, alimentos u otro material con un compañero. Los nativos digitales han recogido este valor como ninguna otra generación.
Estos jóvenes creen, a diferencia de los inmigrantes digitales, que la información es un recurso que debe ser compartido con sus pares y, por ende, la brindan y distribuyen con total naturalidad. Para los inmigrantes esto es casi una violación a su propiedad privada. Desde su visión, la información se catapulta como poder y son reacios a servirla abiertamente.


Conjuntamente, estos individuos emprenden de manera permanente procesos de construcción social del conocimiento. Según los autores Garcia y Portillo, el desarrollo y explotación del conocimiento colectivo es uno de los logros más destacados de la denominada web 2.0. El sujeto virtual participa activamente de la construcción de su propio conocimiento.
Ante todo, bucean en la información existente, reflexionan, y llegan a conclusiones que por lo general se traducen en contenidos de producción propia (blogs y wikis). Registran lo disponible y crean una nueva información. También, comparten objetos digitales tales como videos, fotografías, enlaces favoritos, documentos.
Suelen recopilar información a la cual clasifican, etiquetan, comentan, valoran y actualizan contenidos digitales existentes. Surge un nuevo concepto: el de folksonomía. Además, tecnologías como la sindicación RSS facilitan dichas tareas. Es así como esta generación se sirve de modo espontáneo y familiar del trabajo colaborativo para la creación de nuevos recursos de conocimiento.

domingo, 30 de mayo de 2010

Estrategias en red


Un transeúnte, al pasar frente a una obra en construcción, observa cómo un albañil coloca un ladrillo tras otro hasta formar una pared. ¡Qué sencillo es construir un muro!, piensa. La pregunta que se nos asoma a los labios es ¿Será realmente tan simple o habrá algún secreto que aún no conocemos?
Los docentes de hoy, deben estar atentos a esta cuestión. Construir conocimiento no se trata de apilar conceptos, imágenes, ideas. Va mucho más allá de eso. Implica darles forma, comprenderlos, para finalmente acomodarlos, en términos piagetianos. Para ello, se tornará imprescindible derribar el tan popular “copiar y pegar”.

¿Cómo logramos que los alumnos desarrollen su capacidad crítica, y elaboren sus propios saberes? Ése es nuestro desafío. Actualmente existen múltiples estrategias para facilitar el aprendizaje, y guiar a los jóvenes en esta tarea. A continuación haremos referencia a ellas, con una breve descripción de cada una.


La Webquest es una técnica didáctica de enseñanza-aprendizaje que se basa en principios constructivistas. Este modo de trabajar, integra a las Tics en las actividades a desarrollar. Se trata de una herramienta preestablecida y flexible, que se adapta a las distintas necesidades del educador. Para llevarla a cabo el docente debe tener en claro sus objetivos, y el camino que conducirá a los educandos hacia ellos. La labor consiste en presentarles a los jóvenes un tema o problema a investigar, junto a los recursos necesarios, para que el alumnado busque las posibles soluciones en Internet. La principal ventaja que se hace evidente es la construcción de un aprendizaje colaborativo. Excede las funciones convencionales de los grupos: favorece a compartir la autoridad, a aceptar la responsabilidad y los puntos de vista del resto del alumnado.
Asimismo, al solicitarles que elaboren sus respuestas, y que sean conscientes del camino recorrido para llegar a tales conclusiones, se produce un conocimiento metacognitivo. Del igual modo, ayuda a desplegar las competencias para manejar las Tics y la información.

Cabe aclarar que en la webquest no existe una sola respuesta correcta, sino que se valora aquellas originales, que han sido construidas y consensuadas. Además, se observa el proceso seguido para arribar a la confección de un producto que requiera de la aplicación efectiva de habilidades de pensamiento superior.

Por otro lado, encontramos la “Caza del Tesoro”. Esta estrategia, en un primer vistazo se asemeja a la anteriormente expuesta. Pero si nos adentramos en ella encontraremos una diferencia central: el nivel de complejidad. En este caso, hablamos de un cuestionario, precedido por una lista de páginas web. El educando debe visitar esos sitios para encontrar las respuestas solicitadas. Finalmente, para condecorar el trabajo, se efectúa una “gran pregunta” que somete al alumno a una conexión integral del proceso llevado a cabo.

El primordial beneficio que éstas presentan es la facilidad de creación, y la multiplicidad de temas que pueden abordar. Bien planteadas logran llamar la atención del joven, y en el mejor de los casos, entretenerlos en la búsqueda de información.

Una actividad que acentúa el carácter lúdico del aprendizaje es la utilización de los videojuegos. Incorporar estos elementos en la clase, teniendo en cuenta las metas propuestas, puede resultar muy rico.

Nora Aznar, Licenciada en Educación, adhiere a la implementación de esta estrategia en el aula, y sostiene que les es útil a los alumnos para “involucrar mediante el juego el análisis de una situación, para reflexionar sobre el contenido, para organizar la información que del juego se obtiene, para entrar naturalmente al mundo de la simulación y a la cultura informática”.

Otro aspecto positivo que se desprende de esta táctica es la facilidad con la que capta la atención del alumno. Del mismo modo, resulta válido porque contribuye a la interactividad. Durante el desarrollo los educandos adquieren información que deben procesar y para ello utilizan distintas herramientas: se consultan entre ellos, toman nota, realizan esquemas y cuadros, hipotetizan sobre posibles soluciones y manipulan múltiples variables. Así los jóvenes aprenden los contenidos de manera didáctica, y logran afianzarlos en su estructura cognitiva.
Otro método que aboga por la producción propia del conocimiento, son los glogs. Hacemos referencia a una herramienta multimedia que permite al usuario crear murales digitales. Admiten la utilización de múltiples recursos como texto, sonido, imagen y video, entre otros.

Los glogs se erigen como una muy buena posibilidad para desarrollar la capacidad creativa y artística de los jóvenes. Otra ventaja que se vislumbra, es la oportunidad de conexión online entre el profesor y los educandos. La devolución del trabajo es posible observarla en la misma web, y concede a los alumnos el privilegio de contestar.



Como hemos visto, todas las estrategias tienen algo en común: incitan a la producción del propio conocimiento. Más allá de las técnicas que se pongan en práctica, nunca la respuesta se hará visible de un “pantallazo”. Será menester la reflexión colaborativa para arribar a óptimos resultados.

sábado, 29 de mayo de 2010

¡Nuestro primer contacto!

Bienvenidos a Aprender a Educar Hoy. Este será un espacio en el que compartiremos experiencias, secretos y todos aquellos detalles que nos harán ser mejores docentes día a día. Desde este momento emprendemos un viaje, y queremos que ustedes nos acompañen. Pronto habrá actualizaciones... ¡Los esperamos!